Estos astros, que forman un micro-sistema
cósmico, por extraño designio, están unidos desde que nacieron; desde que
formaban parte de la energía pura de la galaxia Vía Láctea, y que por sus
pequeñas masas, pasaron al estado de materias.
La ciencia,
en su afán filosófico del saber por saber, instinto humano, pero, que la tecnología
demuestra, que sus conocimientos son aplicables en la creación de infinidad de
objetos que los humanos usan, para la
vida en paz o la guerra, esta ciencia, nos da teorías, hipótesis del universo
que nos rodea, al cual pertenecemos, sin haberlo solicitado.
Hay
discusiones puramente intelectuales sobre si la Luna formaba parte de la Tierra,
o por colosal fenómeno, al pasar cerca de la Tierra fue atrapada en el campo
gravitacional terrestre y puesta a orbitarla, eternamente; o eso es lo que parece;
alrededor de este, dicen pequeño planeta azul, que por ahora es el único
conocido por el humano, capaz de albergar seres vivos.
Los
científicos no pueden calcular, o no hablan de ello, de cuantas variables han
intervenido e intervienen para crear el fenómeno vital en este astro, generando
como máxima creación la llamada especie humana. Se puede especular que para
ello, la Tierra aportó las clases de materias, el Sol las clases de energías en
un incomprensible fenómeno cósmico como es un ser vivo, humano o no.
Sabemos que
en ello también participa la Luna, con su reflejo de la luz solar, con su campo
gravitacional que actúa sobre las masas de agua y la atmósfera.
En los
sistemas de estrellas y planetas, satélites, planetoides, asteroides, interactúan
los campos gravitacionales, produciéndose el fenómeno no muy claro de la
satelilización; planetas alrededor de su estrella; satélites alrededor de sus
planetas.
Los caminos
invisibles seguidos por los astros en sus movimientos alrededor de otros, no
son caminos rígidos, como los rieles por donde se mueve un tren, sin grados de
libertad para el movimiento, sino más bien, por razones desconocidas aún, se
acercan y alejan del astro alrededor del cual giran; en complejos fenómenos de
movimiento; que en el caso de la Tierra, la afecta en todo sentido.
Los
astrónomos nos hablan de que algunas veces la Luna se acerca a la Tierra y por
ello la vemos más grande, enorme; o se aleja viéndosele más pequeña. Por eso
hay variaciones históricas en los fenómenos de las mareas en los mares.
Tanto la
Tierra como la Luna poseen núcleos de hierro básicamente; enormes con respecto
a sus cortezas, que son apenas cáscaras de naranja relativamente. Pero con una enorme
diferencia de estado físico: la Luna tiene núcleo frío, su calor lo perdió quien
sabe cuándo; mientras la Tierra aún mantiene este núcleo al estado casi líquido
o mazamorra, no bien conocido aún; sólo por sus desprendimientos constante y
de enormes cantidades de calor a través de sus volcanes; algo ya desaparecido en la Luna y otros astros en
el sistema solar.
Las
estrellas son diferentes físicamente a los planetas, estas están formadas por
energías libres puras; mientras en los planetas este estado ya no existe porque
son de materias, sólidas, líquida, gaseosas y otras. Cuando el Sol pase de su
estado energético a material, su energía gravitacional será tal que absorberá a
todos los astros de su sistema. Menos mal que no será pasado mañana.
Por su lado nuestro planeta Tierra perderá
todo el calor de su núcleo, generando fenómenos inimaginables aún; y su fuerza
gravitacional aumentará, acercando a la Luna más hacia ella; qué sucederá por
ello, nadie sabe; tal vez para entonces la vida se habrá extinguido de acuerdo
al plan cósmico de los ciclos del Big Bang.
Mientras,
seguiremos viendo la Luna con enormes tamaños según el lugar de donde se le
observe, o quizás por algo desconocido, se aleje para siempre de la Tierra. y
todas las noches serán obscuras.
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