Todos los
humanos, por pertenecer a una misma especie animal, tienen propiedades
semejantes: reconociendo que se presentan en diferentes razas y subrazas,
pueden reproducirse entre ellos—lo cual indica la pertenencia a una misma
especie—; por ser diferentes a las otras especies, que sólo velan por su
sobrevivencia; los humanos, al poseer diferencialmente brazos y manos constructoras,
a través de la historia han ido dejando huellas, testigos de esa capacidad para
construir herramientas, para una mejor sobrevivencia. Poseen inteligencia
constructora; que los diferencia abismalmente de los demás animales, mamíferos
o no; sus inteligencias superiores le han permitido, por ejemplo, crear
medicinas para curar sus enfermedades; producir artificialmente sus alimentos;
sus vestidos, sus viviendas defensivas del clima y enemigos…
Pero si bien
las propiedades sirven para diferenciar a un conjunto de otros; las características
nos hablan de que los individuos de esos conjuntos, no son exactamente iguales
o semejantes.
No todos son
artistas destacados o deportistas geniales; o empresarios exitosos;
trabajadores productivos. Pero en el caso de los espectáculos, sean de arte o
deportes, por ejemplo, para que la actividad se realice, se haga real, se
necesitan de dos clases de personas básicamente; de unas terceras y un medio o infraestructura
para la realización de la actividad. Los primeros son los artistas—seres de
talentos especiales, diferenciados y superiores en un mismo grupo—; los
segundos son los espectadores— que dan movimiento económico por recrearse,
distraerse—; los terceros, son otra gente especializada en organizar el
espectáculo; y finalmente; la necesidad de un espacio especial.
Resumiendo,
en la actividad teatral, la de la actuación; nacen seres con el talento o
facilidades para la representación de hechos ficticios, o recreados; así como nacen futbolistas, o voleibolistas;
boxeadores, compositores de música, danza, pinturas…
Cuando se es
espectador de una película; cómo nos complacemos con el tema, y reconocemos las
grandes actuaciones de los actores, cada uno en sus personajes; de los muchos,
se crean concurso para elegir a uno sólo; decisiones muy difíciles generalmente;
pero uno sólo, o sola, será lo máximo en las ceremonias de reconocimientos.
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