Sin embargo, el "Espacio—Tiempo", no existe; es
un constructo para explicar esa energía colosal y que sigue siendo
incomprendida como es la "Energía Gravitacional"; generadora de los
campos gravitacionales que mantienen eternamente conectada toda las materias y
energías del universo; en eternos movimientos y transformaciones de lo mismo.
Tan desconocida que se le considera semejante a la
energía luminosa que es de “Radiación o Emisión”; no de “Campo” o “Espacio de Energía Estática,
pero productora de Movimiento”. Por ello se discute sobre la idea de “Ondas
Gravitacionales”. Las Ondas, viajan; el campo se forma podría decirse “Instantáneamente
cuando se une masas de energía gravitacional; como dos agujero negros por
ejemplo, para formar uno sólo con la formación del nuevo campo gravitacional a
la velocidad de la luz. El tema pica el diente…para los de mentalidad científica
en la Física.
Hoy, 18 de Mayo, es la fecha de fallecimiento de este
gran teórico; en días que la humanidad teme como aciagos, porque de producirse
otra guerra mundial será con armas nucleares; cuyo peor efecto son las radiaciones desprendidas en las
explosiones y que pueden estar actuando por siglos en el planeta; sino
exterminando toda la vida, sí, enorme parte de ella; ante la locura de las
decisiones de los ambiciosos de riquezas y poder humano. Los extraterrestres
que han venido a la Tierra a joder la vida de los sencillos humanos.
Y precisamente Albert Einstein, fue el que definió la
ecuación que permite calcular cuánto de energía puede obtenerse de una cantidad
de masa de materia. (La energía también posee masa; como cantidad de ella.).
Einstein, no era de trabajo en laboratorio, gabinete o
campo; usaba los descubrimientos de los demás científicos para razonar con
ellos; avanzando en teoría más allá de los trabajos prácticos o mejor, sobre la
base de ellos con razonamiento lógico, tener avances de conocimiento
sorprendentes, que luego se confirmarían.
Por ello, él no descubrió la velocidad de la luz; pero
sí, en base a los trabajos experimentales, dedujo la constancia de esa velocidad;
eliminó de su teoría el concepto de “Éter” para que fuera coherente—pero parece
que lo reemplazó con el más abstracto de “Espacio—Tiempo”; lugares en el cosmos
que son deformados por la presidencia de
masas de energía gravitacional.
Sobre la premisa de la constancia de la velocidad de la
luz, en el vacío, su potencia intuitiva
le llevó a descubrir algo que quizás hubiera sido mejor que se mantuviera en la
ignorancia eternamente; porque la humanidad no sabe si la liberación de la
energía nuclear le es favorable a la vida del hombre o su sufrimiento y destrucción
como especie.
Es difícil saber cómo opera el cerebro de los genios;
pero la potente intuición del científico
alemán, le llevó a intuir que: “La cantidad de energía que se puede obtener de
una masa o cantidad de materia, es igual al producto de esa masa por el
cuadrado de la velocidad de la luz”.
No hubiera llegado a esa ecuación si no se hubiera
determinado primero la velocidad constante de la luz.
Ése fue Albert Einstein; enseñó la herramienta para
quizás liberar a un monstruo.

