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domingo, 9 de julio de 2017

ESTRELLAS ROJAS: METAMORFOSIS U OCASO DE UNA ESTRELLA








Los físicos nos informan de que si un metal, varilla de hierro por ejemplo, se calienta hasta el punto de fusión, emite luz blanca a esas altas temperaturas, cuando el metal contiene el máximo de calor en ese estado. Luego, si se deja de calentar, el color varía hacia amarillo pálido, amarillo, naranja, rojo, rojo obscuro, finalmente negro; con temperatura que han ido descendiendo; hasta finalmente luego de un tiempo, ponerse frío, tocable.
Existe una relación entre la cantidad de calor contenido, temperatura y las frecuencias de las coloraciones.
Si se calentase el metal, más allá del punto de fusión, se volvería, líquido, luego gaseoso, cuando todos sus átomos estuvieran separados; a continuación entraría al estado de plasma—átomos ionizados, con partículas de energía libres—; para finalmente—esto no lo puede conseguir el humano—, todos los átomos se disociarían en las diferentes clases de energía que los conforman; es decir, tendríamos la materia al estado de energía puras…como son las estrellas.
Sobre esta teoría, infernal, podemos crear una hipótesis para explicar la vida de una estrella.
Una estrella no sería sino una enorme masa de energías puras en diferentes estados térmicos; formada por todas las clases —cualitativamente, porque dos estrellas no son iguales en cuanto a constitución, ni cualitativa, ni cuantitativa—, de energías; donde la gravitacional es la reina y la térmica su opuesta, también poderosa.
 Luego la energía gravitacional con su enorme fuerza de cohesión mantiene el conjunto formando una esfera con núcleo ya de gravedad, es decir se tiene una estrella; donde el mismo calor es retenido en el campo gravitacional.
Dos fenómenos principales o básicos suceden en una estrella: emisión de energía al espacio y reacciones entre las energías; semejante a reacciones químicas donde se combinan por dialéctica, materiales diferentes para dar otros de  categoría superior y diferente; en este caso de energías; por lo tanto, el calor en procesos térmico interviene en reacciones endotérmicas, neutralizándose y desapareciendo su característica de repulsión.
Ampliado el marco para el razonamiento: una estrella roja está en proceso de enfriamiento constante, en el límite de este enfriamiento, las energías se combinan para formar materias a altísimas temperaturas, donde los metales están aún al estado gaseoso o menos que plasmático; es ese momento del fenómeno, a manera de último suspiro, la estrella aun roja, emite por última vez un destello de luz que se aleja de ella para siempre y puede ser observada, en la tierra por algunos humanos, siguiendo su viaje  a los límites de los campos gravitacionales en el cosmos; la estrella ha muerto, se ha trasformado en, un agujero negro o un astro de materia opaco; en el lugar donde brillaba con vida, ha quedado un espacio oscuro; pero no vacío.

miércoles, 23 de marzo de 2016

¿PODRÁN LOS HUMANOS EN TODA SU EXISTENCIA LLEGAR A CONOCER, A COMPRENDER AL UNIVERSO?





Las abuelas, para enseñar a los niños a ser humildes, solían contarles historias curiosas. Contaban que en un puerto vivía un sabio, que a pesar de serlo, quería saber cada vez más y más; saberlo todo. Todo el tiempo pasaba  razonando, especulando, con todos los temas de la humanidad.
Una mañana muy temprano decidió bajar a la playa más lejana, para sin interrupciones tener sus profundos pensamientos. Caminaba solitario, cuando muy delante de él vio una figurita que corría hacia el mar, regresaba a la playa y repetía los movimientos una y otra vez. Intrigado se fue acercando y observó que un pequeño niño, sin perturbase por su presencia, corría hacia la orilla del mar con un pequeño balde, recogía agua y regresaba a la playa y la echaba en un hoyo; luego, volvía al mar y repetía una y otra vez lo mismo.
No pudiendo contener la curiosidad el gran hombre detuvo al niño y le preguntó:
— ¡Oye niño qué haces!
— ¡Voy a poner todo el agua del mar en el hoyo!—, le contestó sin dejar verter el agua y correr hacia el mar.
El cerebro del sabio se mortificó ante lo ilógico del tema; esperó a que el niño regresase y le dijo molesto:
—¿No has pensado un momento, que es imposible que toda el agua del mar jamás podrá caber en ese pequeño hoyo? ¿No vez que apenas la hechas desaparece?
El niño se detuvo, con linda sonrisa se le acercó y le dijo:
—Ud. quiere tener todo el conocimiento del universo; ¿no ha pensado que  su pequeño cerebro no puede comprender todo lo que hay en la inmensidad de  él?—, dicho esto corrió hacia el mar.
 El sabio miró hacia otra lado por un momento, sorprendido ante lo dicho por el niño. Miró hacia el mar, pero no había nadie.
El conocimiento del mundo que le rodea, en el que existe, en sus aspectos prácticos, ha beneficiado a la humanidad; a unos grupos mucho más que a otros; en toda la historia. Algunos hombres, quieren saber cuál es el significado de aquello que en una noche oscura, sin nubes, puede ver en los cielos oscuros, llenos de cuerpos brillantes llamados astros; quiere saber por qué existe; que sentido tiene todo ello. Hasta ahora, ninguna ideología lo explica, ni cercanamente.
Mientras se da esa búsqueda, tal vez inútil, no se puede dejar de reconocer la belleza de las estrellas, constelaciones, galaxias, planetas; hasta de una humilde estrella fugaz. Es difícil describir cuál es la sensación del espíritu ante ello.