La Radiotelefonía necesita de potentes osciladores para
producir las ondas de radio, que codificadas, se usan en radiotelefonía, como
creación humana. Estos dispositivos son casi los únicos usados para la
producción de ondas que codificadas permiten la trasmisión de lenguajes,
sonidos, imágenes—hasta ahora no olores, sabores o sensaciones térmicas por
ejemplo.
Las ondas son entonces un producto de la inteligencia
humana; pero también se producen de manera natural, en una tempestad por
ejemplo—provocando estática, un ruido perturbador y sin sentido en nuestros
receptores—; donde siempre las ondas están relacionadas con la energía
eléctrica; desconociéndose su verdadera naturaleza; que se trata de explicar
con teorías como la de la ondas electromagnéticas, corpúsculos de electricidad
y magnetismo, que avanzan en el espacio generando campos eléctricos y
magnéticos y moviéndose por ellos.
Es difícil saber, por ahora, si en el universo existen
astros semejantes a la Tierra; pero se puede aceptar que en algunos planetas se
produzcan tempestades y estas, ondas; que son captadas en la Tierra.
O en las estrellas
mismas, en sus evoluciones hacia astros de materia, sus energías libres actúen
entre ellas, produciéndose emisiones constantes de ondas, con ciertas
frecuencias pero sin códigos.
Lo que revelaría
la presencia inteligente en un astro emisor, es que las ondas emitidas
contengan código; lenguaje que tarde o temprano se descifraría, como en el
antiguo lenguaje egipcio.
Cuando escuchamos estos sonidos que llegan de astros
desconocidos—suponiendo verdaderos, ante las conductas infantiles, inevitables
por ahora, que son subidas por irresponsables en el Internet—, al escuchar
estos sonidos, hay un algo de sobrecogedor en ellos. Muchas preguntas se forman
en nuestra mente; de optimismo, de pesimismo.
Al escuchar estos sonidos, monótonos, podemos pensar, por no tener códigos
entendibles, que son productos naturales en el cosmos; mientras se trata de
encontrarle códigos. Podemos pensar que suponiendo la existencia de planetas
con seres inteligentes, sin comprobaciones hasta ahora, ellos podrían ya haber
captado las señales que sin control se producen en la Tierra; producidas en la civilización de
la humanidad.
Por ello estarían bien informados de cómo es el humano; y
tal vez esos extraterrestres, luego de ver al hombre como un ser violento, con guerras
frecuentes, de expansión, explotación; en pocas palabras, saber que los
poderosos son crueles, cuidaría de que ninguna señal reveladora saliera de sus
planetas; por muy moral, ética, civilizadora que fuera; porque los lobos
cambian de piel pero no superan sus instintos de salvajes.
Mientras tanto, esos sonidos producen extrañas
sensaciones en el espíritu, en la mente; que nos hacen pensar que vagamos solos
por el universo, sin una razón convincente de por qué, para qué.

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